¿QUÉ PASA CUANDO TU ANALGÉSICO NO ALIVIA EL DOLOR?

Analgesicos_automedicacion

¿Debería tomar el mismo medicamento para el dolor de espalda que para la cabeza? La respuesta es no, existen diferentes tipos de analgésicos el más común de venta sin prescripción es el acetaminofén. Cada analgésico es diferente y ataca de una manera u otra las dolencias, al igual que actúa de manera diferente en cada cuerpo.

Los analgésicos son medicamentos cuya función principal es aliviar el dolor específico de alguna zona, el principio activo más común es el paracetamol el cual es recomendado para dolores de cabeza, musculares o artríticos pero ¿qué pasa cuando el analgésico no funciona y ya se ha convertido en un dolor crónico, o peor aun cuando el medicamento trae consigo efectos secundarios?

En la cultura occidental el mal uso de medicamentos es un problema que afecta a gran parte de la región, múltiples razones existen para la automedicación, lo cierto del tema es que los efectos secundarios y la aplicación de dosis más fuertes ante la resiliencia del dolor son los factores de riesgo más destacados cuando de analgésicos se trata.

analgesicos-automedicacion-1

 

Cuando ingerimos algún medicamento sea cual sea su naturaleza, estamos habituando al cuerpo a una dependencia médica que no sabemos si nos conviene, asumir bajo nuestra responsabilidad la resolución de problemas de salud trae más consecuencias negativas que beneficios, por esta razón vamos a detallarte los cuatro tipos de analgésicos que existen y qué atacan.

· Los AINES (antiinflamatorios no esteroideos): En este grupo encontramos el paracetamol y el ibuprofeno. La función principal de estos AINES es la reducción al mínimo de la producción de la enzima ciclooxigenasa, la cual se ubica en su mayoría en la membrana de los microsomas y del retículo endoplásmico.

· Analgésicos opiáceos débiles: en esta clasificación encontramos la codeína y la hidrocodona, este tipo de principios activos son recomendados para dolores moderados.
· Opiáceos fuertes: en esta sección ubicamos a los analgésicos más fuertes, estos con prescripción médica para tratamientos específicos, alguno de ellos son la morfina, metadona, oxicodona, la heroína o el levorfanol.

· Fármacos coadyuvantes: este tipo de analgésicos son asistentes de los anteriores, ya sea para acentuar su función o para disminuirla mitigando el efecto del medicamento principal, usados en su mayoría para el tratamiento de dolencia neuropática . Entre estos destacan los antidepresivos, ansiolíticos y la anestesia local.

Mediconecta el Médico Online

A pesar de que existan medicamentos analgésicos sin prescripción, la ingesta de estos sin supervisión médica puede suponer consecuencias graves para el organismo, especialmente cuando sentimos que estos no están sirviendo y aplicamos dosis más fuertes. Si tienes alguna duda o sientes que tus analgésicos te están trayendo consecuencias negativas consulta con alguno de nuestros médicos ahora, recuerda que la prevención es clave para evitar complicaciones de salud.

Comments

comments